La estructura de la sesión se organizó empezando con un centramiento del grupo a través de la respiración conjunta y continuando con el movimiento que ibamos expresando "con mucho amor" Anais y yo para trabajar los diferentes chacras.
También hubo espacio para que cada uno se moviera libremente y a la vez los demás le siguieramos y así se iba creando un espacio cada vez más abierto, divertido y en confianza para dejarse llevar.
A la hora de compartir la experiencia salieron palabras muy bonitas como reflejo de las sensaciones vividas durante la sesión y también en relación al proceso de nuestra creación como grupo, que era dónde nos interesaba entrar en este encuentro.
Fue muy rico y sano para todos poder compartir lo que nos va sucediendo ya sean pensamientos, sensaciones, emociones... todo lo que tiene que ver con nosotros y con el grupo, siendo acompañado de expresiones respetuosas, humildes y sinceras en las que te dabas cuenta que hasta las diferencias son muy productivas y necesarias para la Espiral, y saber congeniarlas es uno de nuestros trabajos.
Con esto damos pie a empezar a trabajar a nivel personal e individual dentro de la Espiral Consciente, ya que compartimos la idea de que toda la creatividad que pueda emerger del grupo debe estar sustentada por nuestro desarrollo experiencial-vivencial.
Para terminar una imagen de acaloramiento que vale más que mil palabras y en dónde, ésta vez, la presencia de Adrià es más sutil pero no por eso menos presente.
Muchas gracias espirales por todo lo ya creado y compartido!
Helena.
